viernes, 15 de abril de 2011

Incomprendidos

Hoy de tarde pasamos por el hostel a hacer un mate, que viene bien por el frío.
Ahí nos enteramos que de 17 a 20 era gratis la entrada al Institute of Art of Chicago, un museo muy grande de arte que hay frente al Millenium Park.
Caminamos hasta ahí con el viento en contra, terrible frío. Entramos lo más bien hasta que una de seguridad nos dice "noooo you cannot drink anything". Ta bien, tiene razón, mal nosotros. Vamos al lugar donde se dejan las cosas. "nooooo you cannot leave any food or dronk in here. you have to drop it away". Okeeeey. Vamos a conseguir una bolsa de nailon para meterlo adentro. Vamos a la tienda del museo a pedir una y nos miraron como si fuéramos locas desquiciadas y nos dijeron un "no", que no daba pa insistir.
Terminamos volviendo al hostel a dejar el mate y vuelta al museo.
Valió la pena!
Una exposición de Marin (pintor de EEUU precursor del arte moderno, dibujos con acuarelas y trazos con crayón), arte japonés, arte europeo de la edad media y el renacimiento e imprecionismo. Van Gogh, Monet, Gauguin. Ahí nomás.
Sólo recorrimos un piso pero me encantó.

jueves, 14 de abril de 2011

Chicago Bulls

Un capítulo aparte.
Ayer fuimos a ver un partido de los Chicago Bulls contra los Nets de New Jersey.
Eran blancos contra rojos. Estuve como la mitad del primer tiempo sin entender porqué la gente aplaudía a los Nets, hasta que Vicky me dijo (que le dijo Germán) que los rojos eran los Nets porque los visitantes en los partidos de la NBA se visten de oscuro. Avisá. Je.
El partido fue un espectáculo increible. No sé como transmitirlo en su dimensión (ya voy a subir fotos) pero es el consumismo yanki más salado llevado a lo deportivo. La gente ya entra con una cerveza y un pancho en la mano. LA LATITA de cerveza salía 7.25 dólares (en un bar sale tipo 4). El olor a fritanga llenaba el hall de entrada.
El estadio es mega, 22.000 personas, luces por todos lados y Bulls por todas partes, el rival queda reducido a los 5 tipos que están jugando porque la presencia del local es aplastante.
La gente muy "producida para el evento", todos con remeras de los bulls o gorros.
El show es tremendo, continuo, sin parar. Cuando piden tiempo fuera, entran las porristas, o una banda de rock, o unos tipos a tocar el bombo, o un toro gigante inflado de helio flotando, o tiran paracaiditas chiquitos con premios, o muestran imágenes alargadas de caras de gente del público, o hacen competencias entre gente que eligen del público (no son ejemplos hipotéticos, son todas cosas que pasaron, más otras que no recuerdo).
Lo más impactante para mí es la forma que tienen de alentar al equipo. Está todo comandado desde la organización del evento, en las pantallas gigantes les aparece lo que tienen que gritar y todos lo siguen. Hay música de fondo durante el partido y cuando canta "la hinchada" se escucha un organito de fondo (tal cual como en un espectáculo de parodistas o humoristas del Carnaval) que acompaña. Por ejemplo, si el equipo anda bien, en la pantalla aparece, al ritmo como si fuera karaoke "let's go bulls, let's go bulls". Si los están atacando aparece "De-fense, de-fense" y todos gritan como energúmenos.
En la parte final del partido, las pantallas decían "Let's make some noise. Pump it up. Even louder" con música tipo electrónica subiendo la tensión del ambiente y todo el mundo gritando. Increible.
Cuando los Nets iban a hacer un tiro libre, en la pantalla se leia "buuuuuu" y todos abucheaban. Cuando metían triple, la pantalla decía "did you see that?" o "nice shot". Increible.
El final estuvo peleado y finalmente ganaron los Bulls. Un partidazo.
Algo que para nosotros parece tan "espontáneo", acá está totalmente comandado, por ejemplo, al final del partido unos tipitos contratados del estadio con carteles que decían "Bulls fans, wear red for the playoffs". Es todo un show de consumo muy salado. Muy divertido también.
La pasión por el deporte se vive de otra forma. Cuando los bulls iban perdiendo, mi sensación era que a la gente no le importaba demasiado, ellos van a comer (tooodo frito) a tomar cerveza light y a ser parte de ese colectivo, el partido es hasta secundario.
El ambiente es totalmente familiar, con muchos niños. La gente toma mucha cerveza pero no hay problemas porque todo es muy controlado. No hay barra brava proque no hay barra rival. Tampoco putean al juez, sólo lo abuchean. En una el juez cobró mal una falta y salió el cartel de "buuuu", En el fervor del abucheo Fede gritó "cobrá bien la concha de tu madre" y los que estaban adelante quedaron fascinados, no podían creer una puteada así a los gritos y decían "'chinga tu madre' that's all I know of Spanish".
A la entrada nos dieron un folleto con muchas promociones. Una de ellas era que si los Bulls ganaban habiendo hecho más de 100 tantos, te regalaban una hamburguesa. Por 3 tantos no nos ganamos una Big Mac.
Menos mal.
Mañana ensaladita conmigo.
No saben cómo está este picante.







Red hot chili peppers

Ayer comimos mcdonalds al mediodía y de noche a un lugar italiano donde comimos una pizza que nos resultó muy picante.
Hoy queríamos comer sano. Pero entre el frío y mis ganas de comer "dogs chicago style", terminamos en un lugar "Al's". Mamita. Un picante...!!! Los "dogs chicago style" son panchos con cebolla y morrón verde. Supuestamente dulce. Oh my god. Picante como el mejor putaparió de Uruguay! Terrible.
A la noche terminamos en un lugar muy pintoresco (no tengo fotos). Yo comí un wrap de pollo que estaba bueno pero los chiquilines comieron pizza y estaba reee picante! Tamos todos con doctor selby en los labios porque entre el frío de hoy y el picante tamos como Moria Casán.

Ta lindo porque no hay mosquitos

(Iba a hablar del frío que está haciendo pero hago un paréntesis para contar que entró al meeting room del hostel donde estoy escribiendo un Libio, tamos de charla)
Hace un frío de julio. De un día frío de un julio frío de Montevideo. Salado. Sacamos humito por la boca. Y en la calle vemos gente de chancletas, de pollera sin medias, de remera de manga corta. Están copados porque "están viniendo los días lindos". Nosotros no podemos más! Tenemos todo nuestro abrigo puesto y aún así hace frío.

Ciudad de contrastes

Hay muchos "homeless" acá. Están en la calle, a veces en grupo, otras solos. Muchos tienen carteles como los de la típica foto de la Gran Depresión, con leyendas como "I'm hungry. Help me. God bless you".
Ellos se definen a sí mismos como "sin hogar", cuando piden una moneda, cuando escriben los carteles, cuando pelean entre sí.
Es una forma de pobreza distinta a la que se ve en Urugua pero igual de chocante.

Esta es una ciudad de contrastes y matices.
Contrastes entre las casitas al lado de la vía y los edificios lujosos y brillantes de las grandes avenidas. Entre los ejecutivos que caminan por la calle bien vestidos y apurados y los homeless que se deslizan por las veredas, harapientos, agitando latas con monedas.
Matices entre los negros, chinos, raperos, punks, gordos con remeras gigantes, flacas esqueléticas, turistas de acá y de allá. Es una ciudad muy cosmopolita y la gente se mezcla de forma desordenada pero que de algún modo parece que "es así". Entre toda esa gente distinta y a la vez igual, estamos nosotros, cuatro uruguayos vestidos todo el día de polar azul con la banderita de Uruguay en el costado.

Primeras impresiones (nunca fueron buenas)

Chicago desde arriba me pareció marrón. Marrón e industrial. Con chimeneas y grandes avenidas serpenteantes al mejor estilo del circuito Monza del Parque Rodó de niños.
El aeropuerto pareció más amigable que el de Miami, sin rayos X ni necesidad de sacarse los zapatos. Llegamos y nos manejamos bien hasta la estación de tren que está mismo en el aeropuerto, donde hicimos la mejor compra de estos días: un pase libre por 3 días para trenes (es tren en algunos tramos y subte en otros) y ómnibus de la ciudad, que ya lo hemos usado de lo lindo, amortizando los 14 dólares.
El tren atravesó gran parte de la ciudad y la impresión fue rara, una mezcla del Chuy, el viaducto del Paso Molino y los accesos a Montevideo. Sé que es una bestialidad la comparación, pero la sensación fue de una ciudad un poco venida a menos, con casitas laberínticas al borde de las vías, y tiendas con carteles pintados a mano ofreciendo descuentos que probablemente ya no existan.
El centro de la ciudad, en cambio, resultó ser un lugar totalmente distinto, mucho más cercano a la idea de gran urbe estadounidense, parecida a Nueva York. Grandes tiendas, taxis amarillos, gente de todos lados del mundo, todos mezclados en un caos armónico.

miércoles, 6 de abril de 2011

6 días...

No queda nada!

Hoy fuimos a firmar el leasing del twingo pero no se pudo... Y sí, lo de Japón en algo nos iba a afectar...! Parece que los Renault se hacen en Francia pero con partes japonesas. Así que recurrimos a Citroën que nos sale bastante más pero no hay mucho que pensar... Ese auto va a ser nuestro cuarto/armario/heladera por varios días!

En esas cosas ando, dando vueltas, ajustando detalles, cuentas bancarias, medicamentos, ropa y demás cosillas. Adaptándome a la vida nómade desde ahora, rodeada de cajas y bolsas de ropa que, de a poco (en los próximos 6 días), irán encontrando un lugar. Y si no hay donde dejarlas, ya se volverán a juntar... Que para aprender de desprendimiento no hay porqué llegar a Nepal.

Un revoltijo de sentimientos, con sapito incluido.